Dévenir: une anthropologie pour le nouveau monde

Aujourd’hui j’ai commencé une nouvelle aventure – Devenires: una antropología para el nuevo mundo (Dévenir: une anthropologie pour le nouveau monde)- à la radio mexicaine Radio Nocolaita. Chaque deux semaines je ferai une collaboration sous la forme d’une brève réflexion à propos de différents aspects lesquels, à mon regard, peuvent nois aider à interpreter le monde où nous vivons aussi bien que celui qui s’esquisse peu à peu à l’horizon.

En partant de la méthode chère à l’ethnographe attentif, dont le journal de terrain est tôt rempli avec des références variées, il m’intéresse d’aborder une panoplie de sujets et domaines à partir de cette hétérogéneité de sources. Sigue leyendo

“Devenires: antropología para el nuevo mundo”

Hoy he comenzado una nueva andadura en el espacio “Devenires: antropología para el nuevo mundo”, de la radio mexicana Radio Nicolaita. Cada dos semanas estaré colaborando con una pequeña reflexión acerca de diversos aspectos que, a mi entender, ofrecen pistas para interpretar el mundo en que vivimos y aquel que se esboza en el horizonte de nuestras sociedades.

Partiendo del método propio del etnógrafo atento, cuyo diario de campo se llena pronto con referencias variadas, me interesa abordar distintas temáticas y ámbitos a partir de esa heterogeneidad de materiales. Sigue leyendo

Penumbra y resplandor

En algún lugar sin coordenadas y tiempo sin relojes.

Al despertar, madrugada del 6 de noviembre de 2018.

El recital se celebraba en el interior de una iglesia. No podría decir a qué hora, porque pronto el tiempo descubriría el final de su juego de disfraces, pero sí puedo decir que llegué a aquel sagrado lugar envuelto en una intensa luz de mediodía. Adentro afloraba otra cosa: una penumbra apenas clareada por multitud de pequeñas velas encendidas. El interior era muy amplio y estaba repleto de gente, toda ella sentada en las bancadas de madera que flanqueaban el pasillo que conducía al altar. Me quedé atrás, muy cerca de la puerta y a escasos metros de la primera hilera de bancos. Allí también habían colocado algunos asientos y, en uno de ellos, me instalé. Sigue leyendo

Porque amar no es faena de cobardes

Como el toro valiente en su resabio

llevo una cruz al lomo, malherida,

pero de amor morir será más sabio

que vivir sin esta alma embravecida.

Navego sin ayuda de astrolabio,

lucho por una causa ya perdida,

acepto que me lidien unos labios

con capotes de sal en las heridas.

Desafiando el clamor de los cobardes,

su cómplice faena ensangrentada,

su rito de manada y griterío,

embisto de arrebol, me hundo en la tarde

y despreciando heridas y estocadas,

muero de vivo amor frente al gentío…

Temo el frío otoñal que se me anuncia

Comienza el otoño con sus rigores,

me asusta el frío que viene y que siento

más frío que este cielo sin pensamiento

sin pájaros, ni vientos, sin ensueños, ni flores.Resultado de imagen de imágenes de hojas otoño

Me congelo en una hoguera de hervores

me retiro a mi dolor, y no miento

si temo que a causa de mis desamores

el invierno se me haga un sentimiento.

Qué largo se me anuncia este camino

largo de lluvia, tan corto de soles,

demasiado lleno de insomnes lunas,

del cansancio de andar sin ningún tino

en la huérfana luz de los faroles,

pisando entre hojas muertas mi fortuna…

Corazón

Mi corazón conoce bien la pena

de latir luchando contra su propio latido,

grita y tiembla y sucumbe enfurecido

a la apasionada libertad de su condena.

Mi corazón que nunca se serena

y bate en el calor de lo vivido,

sueña, ríe, llora y es como una almena

que defiende el sabor de lo perdido.

A veces crees, corazón, que es aún posible

desandar el camino de lo andado,

revivir el latido de lo ausente;

otras, en cambio, todo lo ves como imposible,

melancólico te hundes, sombrío y tan callado

que en tal estado, yo no sé aún si estoy presente…